Estado actual del Monasterio

Su arquitectura hoy, produce desconcierto al visitante que llega. La estampa, bella, por andaluza y franciscana, de su blanca fachada, evoca más bien una construcción de siglo XVIII. El recorrido por sus interiores, nos conduce por una amalgama de estilos y épocas, que requieren una explicación. Esta es sencilla: el terremoto de Lisboa en 1755, que resultaría devastador en toda la Andalucía Occidental. De la construcción original, conocida por Colón, quedan en pie: los arcos de entrada en la Portería, muros de la Iglesia, Capillas y el Claustro Mudéjar bajo. Este último, verdadera joya del mudéjar popular o franciscano, marca la pauta para imaginar el conjunto de la Época del descubrimiento.